31 Jul

La actual pandemia provocada por el coronavirus ha comprometido nuestro estilo de vida y las rutinas que solíamos tener, fuesen trasladadas a casa, velando por el autocuidado, y bienestar de la población en general. En este contexto, y debido a falta de clases presenciales y jornadas laborales a nivel nacional, ha implicado un desafío aún mayor, lograr combatir el sedentarismo y reemplazar las rutinas que se realizan normalmente ligadas a actividad física desde casa.

Hoy, no se requiere contar con equipos de gimnasio para motivarnos a realizar ejercicios que contribuyan en mantener un hábito saludable. La tecnología nos brinda un sinfín de material didáctico para realizar rutinas junto a la familia. Aplicaciones y redes como YouTube son canales de difusión fantásticos, que incluso hoy muchos gimnasios y profesionales del área utilizan para brindar guías gratuitas para continuar con los ejercicios en nuestros hogares.

En Escuelas AC cuidamos de tu bienestar desde casa, por eso hoy queremos bridarte una serie de recomendaciones entregadas por la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y la Organización Mundial de la Salud para disminuir el sedentarismo y contribuir en vida sana:

  1. Para la capacidad aeróbica o cardiorrespiratoria: Esta se puede mejorar con ejercicios continuos de intensidad moderada, los que debieran realizarse hasta alcanzar 30 minutos diarios en el caso de los adultos o 60 minutos diarios en el caso de niños y adolescentes, que pueden ser continuos o fraccionados en unidades de hasta 10 minutos. Por ejemplo, el uso de una bicicleta estática o una caminadora, caminar o trotar en el lugar, o saltar la cuerda.
  1. Para la fuerza muscular: Puede entrenarse al realizar movimientos que tengan una resistencia; por ejemplo, usando como pesa una botella con agua o incluso el propio peso corporal en flexiones o “lagartijas”. La OMS sugiere hacer este tipo de ejercicio 2 veces a la semana.
  1. Para el equilibrio y coordinación: Para ello se van haciendo progresiones desde superficies estables a más inestables, elevando el centro de gravedad y/o disminuyendo la superficie de nuestra base de sustentación. Este tipo de entrenamiento debiera ser realizado especialmente por niños y los adultos mayores.

Estos consejos deben estar acompañados de una alimentación saludable además de adecuadas horas de sueño. Pronto podremos volver a nuestras rutinas para compartir y ejercitar al aire libre.